Donar
settings icon
share icon
Pregunta

¿Qué es la santificación progresiva?

Respuesta


La palabra que se traduce como "santificación" en la mayoría de las Biblias significa "separación". Se usa en el Nuevo Testamento, según el Diccionario Expositivo Vine de Palabras del Nuevo Testamento, para referirse a la separación del creyente del mal, y es el resultado de la obediencia a la Palabra de Dios. La santificación progresiva es lo que gradualmente separa al pueblo de Dios del mundo y lo hace más y más como Jesucristo.

La santificación difiere de la justificación de varias maneras. La justificación es una obra única de Dios, que resulta en una declaración de "no culpable" ante Él debido a la obra de Cristo en la cruz. La santificación es un proceso que comienza con la justificación y continúa durante toda la vida. La justificación es el punto de partida de la línea que representa la vida cristiana; la santificación es la línea misma.

La santificación es un proceso de tres etapas: pasada, presente y futura. La primera etapa tiene lugar al comienzo de nuestra vida cristiana. Es un cambio moral inicial, una ruptura con el poder y el amor del pecado. Es el punto en el que los creyentes pueden considerarse "muertos para el pecado, pero vivos para Dios" (Romanos 6:11, NBLA). Una vez que ha comenzado la santificación, ya no estamos bajo el dominio del pecado (Romanos 6:14). Hay una reorientación de los deseos, y desarrollamos un amor por la justicia. Pablo lo llama ser "siervos de la justicia" (Romanos 6:17-18, NBLA).

La segunda etapa de la santificación requiere toda una vida para completarse. A medida que crecemos en la gracia, vamos cambiando gradualmente -pero de manera constante- para parecernos más a Jesús (2 Corintios 3:18). Esto ocurre en un proceso de renovación espiritual diaria (Colosenses 3:10). El apóstol Pablo mismo estaba siendo santificado incluso mientras ministraba a otros. Pablo afirmaba que no había alcanzado la perfección, diciendo: "sigo adelante" para lograr todo lo que Cristo deseaba para él (Filipenses 3:12, NBLA).

La tercera y última etapa de la santificación ocurre en el futuro. Cuando los creyentes mueren, sus espíritus van a estar con Cristo (2 Corintios 5:6-8). Puesto que nada impuro puede entrar en el cielo (Apocalipsis 21:27), debemos ser hechos perfectos en ese momento. La santificación de toda la persona-cuerpo, alma y espíritu-finalmente será completa cuando el Señor Jesús regrese y recibamos cuerpos glorificados (Filipenses 3:21; 1 Corintios 15:35-49).

La obra de Dios en la santificación involucra a los tres miembros de la Trinidad. Dios Padre obra constantemente en Sus hijos "el querer como el hacer, para Su buena intención" (Filipenses 2:13, NBLA). Él cambia nuestros deseos, haciéndonos desear agradarle, y nos capacita para hacerlo. Jesús ganó nuestra santificación en la cruz y, en esencia, se ha convertido en nuestra santificación (1 Corintios 1:30) y en el "autor y consumador de la fe" (Hebreos 12:2, NBLA). El Espíritu Santo es el principal agente de nuestra santificación (1 Corintios 6:11; 2 Tesalonicenses 2:13; 1 Pedro 1:2), y es quien produce en nosotros el fruto de la santificación (Gálatas 5:22-23).

Nuestro papel en la santificación es tanto pasivo como activo. Pasivamente, debemos confiar en que Dios nos santifique, presentando nuestros cuerpos a Dios (Romanos 6:13; 12:1) y rindiéndonos al Espíritu Santo. "La voluntad de Dios: su santificación" (1 Tesalonicenses 4:3, NBLA), y Dios lo hará a su manera.

Activamente, somos responsables de elegir hacer lo que es correcto. "Cada uno de ustedes sepa cómo poseer su propio vaso en santificación y honor" (1 Tesalonicenses 4:4, NBLA). Esto implica hacer morir las "las obras de la carne" (Romanos 8:13, NBLA), esforzarse por la santidad (Hebreos 12:14), huir de la inmoralidad (1 Corintios 6:18), limpiarse de toda contaminación (2 Corintios 7:1) y hacer todo lo posible por perfeccionar nuestra fe (2 Pedro 1:5-11).

Tanto el papel pasivo como el activo son necesarios para una vida cristiana sana. Enfatizar el papel pasivo tiende a conducir a la pereza espiritual y a descuidar la disciplina espiritual. El resultado final de este curso de acción es una falta de madurez. Enfatizar el papel activo puede llevar al legalismo, al orgullo y a la justicia propia. El resultado final de esto es una vida cristiana sin gozo. Debemos buscar la santidad, pero es Dios quien nos da el poder para hacerlo. El resultado final es una vida cristiana consistente y madura que refleja fielmente la naturaleza de nuestro Dios santo.

Juan deja claro que nunca estaremos totalmente libres del pecado en esta vida (1 Juan 1:8-10). Afortunadamente, la obra que Dios ha comenzado en nosotros la terminará (Filipenses 1:6).

English



Retornar a la página inicial de Español

¿Qué es la santificación progresiva?
Suscríbete a la

Pregunta de la Semana

Comparte esta página: Facebook icon Twitter icon Pinterest icon YouTube icon Email icon
© Copyright Got Questions Ministries